CREANDO EQUIPO

El confinamiento nos ha hecho cambiar rutinas y maneras de trabajar y relacionarnos. Nos ha quitado la presencia física en prácticamente todas las actividades. Los equipos de trabajo ahora están distanciados y se comunican e interaccionan a través de la tecnología. Hemos sido capaces, en la mayoría de las organizaciones, en un corto espacio de tiempo, de implementar las herramientas necesarias para que la operativa diaria siga adelante. Todo un reto que hemos conseguido en poco tiempo. Ahora nos toca mantener a los equipos conectados, cohexionados y motivados personal y profesionalmente.

El pasado 27/03 facilité dos talleres con el colectivo de Gobernantas donde a través de dibujos atendimos la parte emocional de la situación que cada persona está viviendo. Entre las personas participantes se generó un vínculo y una tarea común «compartir vivencias y ayudarse». El pegamento que creo el objetivo compartido fueron las emociones individuales y grupales. Hablar de su situación individual, compartirla con otras personas y mostrar sus miedos e inquietudes nos permitió dar el primer paso para pasar de grupo a equipo. Creamos un «Para Qué». A la vez, establecimos los siguientes pasos a dar: fecha y tema de la siguiente sesión virtual.

Este collage muestra el trabajo grupal que desde la individualidad de cada persona se generó. El vínculo que nos unió y que nos sirve de contención en estos momentos de incertidumbre.

En la siguiente sesión, una semana después (03/04), trabajamos estrategias que nos ayuden a afrontar el confinamiento con mayor bienestar. A la vez, una persona nos contó una situación personal que le preocupaba y le ayudamos a pensar sobre ésta y su solución.

En esta segunda sesión la apertura de las personas fue mayor. Las aportaciones aumentaron y la vulnerabilidad inicial bajó. El lenguaje emocional se mantuvo y las personas se identificaron con vivencias y situaciones similiares. Todo esto y no perder de vista en la facilitación de la sesión el «Objetivo Compartido» hizo que el vínculo aumentara. El equipo pasó de estar en gestación a nacer con unas bases sólidas. A la vez, empezaron a emerger roles y liderazgos individuales, necesarios para el avance del equipo y alcanzar su madurez.

Antes de finalizar la sesión, se volvieron a establecer nuevos pasos y compromisos individuales y colectivos. Apareció la corresponsabilidad para mantener vivo y activo «en tarea» al equipo.

Esta semana tendremos una nueva sesión. El reto es unir a dos grupos para ampliar la mirada y avanzar en el objetivo compartido de ayuda mutua.

Antes de terminar este post te reflejo las distintas fases por las que pasa todo equipo:

  • Formación (gestación-nacimiento-infancia)
  • Conflicto (adolescencia)
  • Normalización (juventud)
  • Desempeño (madurez)
  • Cierre (vejez y muerte)

Te invito a que no pierdas de vista a tu equipo. Que detectes en qué momento se encuentra. Es la hora de atender las demandas y necesidades de tu gente aunque no estéis físicamente juntos u os encontréis en situación de ERTE. Si quieres tener un equipo cohexionado en la vuelta a la nueva normalidad empieza a trabajar ahora en ello.